El 10 de mayo de 2006, la Corte Constitucional de Colombia no solo despenalizó el aborto en ciertas circunstancias, sino que tambien reconoció que las mujeres y las niñas que lo requieran tienen derecho a decidir libre e informadamente si desean o no interrumpir su embarazo; en caso tal, el sistema público de salud debe garantizar la prestación de los servicios necesarios para hacer efectiva su decisión.