Copa menstrual, un brindis por la equidad de género

21 mayo 2020

 La menstruación no tiene cuarentena

 

Como consecuencia de la situación de pandemia por cuenta del COVID-19 que se vive en la actualidad ciertos elementos de higiene personal están bajo desabastecimiento, situación especialmente crítica para las personas de los sectores más vulnerables. Dentro de los elementos de aseo para el manejo de la higiene menstrual que han incrementado su precio o son de difícil acceso están las toallas sanitarias y los tampones.

 

 Si estás menstruando vete a tu casa

 

Según UNICEF el 20% de las niñas del Pacífico colombiano consideran la sangre menstrual como sucia. Además, en la mayoría de los casos no cuentan con los recursos para hacer un manejo higiénico de ella.

Entretanto los estigmas y tabúes que se relacionan con la menstruación dificultan el adecuado manejo de la higiene menstrual, al tiempo que alimentan las ideas equivocadas y prácticas discriminatorias de auto-cuidado.

La provisión de copas menstruales junto a capacitación presencial y virtual respecto a su uso, es crucial para sensibilizar a la comunidad sobre la naturaleza de la menstruación. La información que permita naturalizar el manejo de menstruación permite desmentir los mitos y tabúes, y dota de herramientas para transformar actitudes y costumbres que refuerzan las brechas de género respecto de un evento común para la mitad de la población que impactará un tercio del tiempo de su ciclo de vida.

Contribuir a la autonomía de niñas y mujeres, en especial en las regiones más apartadas, mediante la inclusión de insumos sanitarios alternativos en su uso cotidiano constituye una vía para el desarrollo de la autonomía y la justicia en derechos sexuales y reproductivos.

En especial la población joven, mujeres afrodescendientes, indígenas y migrantes en condición irregular, ubicadas en las zonas con los índices más bajos de desarrollo socio-económico de Colombia, donde las dificultades para la adquisición de insumos sanitarios refuerzan los estigmas sobre la concepción de la feminidad y reduce las oportunidades para la equidad.

 

 La copa menstrual dura 10 años, la toalla higiénica 10 horas

 

La copa menstrual es un método de higiene eficaz, económico y seguro; amigable con el medio ambiente en comparación con los métodos tradicionales (toallas sanitarias, tampones o materiales improvisados) que generan afectaciones en la salud de las usuarias, como por ejemplo el síndrome del shock tóxico asociado al uso de tampones superabsorbentes.

Está también el beneficio económico para niñas y mujeres que tienen la posibilidad de reducir las salidas de aprovisionamiento y ahorrar dinero, priorizando otras necesidades en medio de la ya difícil situación de vida por la crisis que trajo la pandemia.

 

 Cómo usar la copa menstrual

 

Tags: Derechos reproductivos Enfoque de género Salud reproductiva