También conocida como violencia doméstica o violencia familiar, comprende todo acto de agresión intencional físico y sicológico que un miembro de la familia realiza contra otro miembro del mismo núcleo familiar, o entre personas que sin ser familia viven dentro de la misma vivienda.
De manera lamentable ha pasado a ser parte de la cotidianidad y se deja de lado que es una conducta delictiva, materializada en amenazas, golpes y agresiones emocionales, que causan situaciones de extrema angustia o secuelas en el cuerpo o en la salud física o mental de la víctima. Se considera violencia intrafamiliar desde el empleo de la fuerza física, hasta el acoso o la intimidación.
En Colombia una de cada tres víctimas que acudieron el año pasado a Medicina Legal por lesiones fue atacada por un allegado. De los 303 mil colombianos que el año pasado tuvieron que ir a Medicina Legal por lesiones personales, casi 94 mil fueron atacados por sus propios familiares. Es decir, 257 cada día y más de 10 cada hora. Más de la mitad de las víctimas fueron mujeres, y la mayoría de ellas fueron atacadas por alguien de su entorno más cercano, según lo revela ’Forensis 2009’, el estudio sobre la violencia en Colombia que cada año elabora el Instituto de Medicina Legal.
Muchos no saben qué hacer ni a dónde acudir cuando se es víctima de violencia intrafamiliar. En Colombia existen dos acciones posibles: Administrativa o Civil y Penal.
La primera de ellas está representada en las Medidas de Protección que confieren los Comisarios de Familia en primera instancia y/o un Juez Promiscuo Municipal y lo que buscan es proteger a la víctima y a su núcleo familiar en su integridad física, emocional y preservar sus bienes. Estas medidas de protección no son específicas, pueden ir desde la conminación hasta el desalojo del agresor de su residencia familiar. Tratándose de la acción penal, que le corresponde a la Fiscalía General de la Nación, su ejercicio va encaminado al restablecimiento inmediato de derechos de la víctima, su protección y la sanción punitiva del agresor.
En los casos de violencia intrafamiliar que constituya delito, se puede hacer una denuncia penal ante cualquier Unidad de Reacción Inmediata, URI, Salas de Atención al Usuario, SAU o autoridad de Policía. La víctima tiene derecho a ser conducida hasta un centro asistencial, a ser acompañada por la Policía hasta un lugar seguro o hasta su hogar con el fin de retirar sus pertenencias y ser asesorada para la preservación de los actos de violencia, e informada sobre sus derechos y los servicios gubernamentales y privados para las víctimas de este tipo de violencia.
Recuerde que la violencia y el maltrato en el ámbito familiar es un problema social, en el cual no hay respeto o tolerancia por el otro. No debe considerarlo como algo normal o que debe dejarse pasar. Tome las acciones pertinentes en caso de ser víctima de este delito.
