¿En qué se diferencian el VIH y el Sida?
El VIH – Virus de Inmunodeficiencia Humana – es la causa de la enfermedad del SIDA – Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida- ; aunque hacen parte de un mismo proceso, tener VIH no siempre significa que se tenga SIDA la enfermedad, esta se presenta después de cierto período de tiempo de adquirido el virus (VIH), proceso que depende de diversos factores y circunstancias, entre las cuales cuentan: la detección oportuna de la infección, el acceso a un tratamiento, la historia clínica del o la paciente, el estilo de vida y la capacidad de la persona para afrontar su situación de salud.
¿Qué es el VIH?
El Virus de Inmunodeficiencia Adquirida – VIH -, al ingresar en el cuerpo humano altera o anula la función del sistema inmunológico, haciendo más vulnerable el organismo al ataque de infecciones oportunistas, que son aquellas asociadas a la inmunodeficiencia grave, y terminan afectando la salud, desencadenando el sida y poniendo en riesgo la vida.
¿Qué es el SIDA?
El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida – SIDA-, es la etapa más avanzada de la infección por VIH y se da cuando existe la presencia de alguna “enfermedad oportunista” tales como: tuberculosis, neumonía, algunos tipos de cáncer estrechamente relacionados con el VIH e infecciones del sistema nervioso como la toxoplasmosis y las meningitis.
El periodo que transcurre entre la infección (VIH) y la enfermedad (SIDA) puede durar muchos años sin presentar síntomas, cuando una persona presenta esta situación de infección sin enfermedad se le denomina seropositivo, ya que pueden contagiar el virus a otras personas.
En la mayoría de casos las personas infectadas que no acuden a tratamiento, tardan de 5 a 10 años, en presentar enfermedades relacionadas con el VIH; aunque en otros casos puede variar y aumentar de 10 a 15 años, incluso más. Sin embargo es importante señalar que entre más pronto se tenga un diagnóstico positivo y se inicie el tratamiento antirretrovírico (medicamentos que se retrasan o interfieren la reproducción del virus en el organismo), más posibilidades hay de frenar el progreso de la enfermedad.

